Lo sé, lo sé. Estaréis pensando que a estas alturas llego un poco tarde para hablar de esta serie y, teniendo en cuenta que la ha visto prácticamente todo el mundo hace tiempo, pues lleváis razón. Pero como se suele decir, ¡el scatergories es mío y me lo llevo!, o lo que es lo mismo: es mi blog y escribo lo que quiero. Jajajajajajaja.

Lo curioso es que yo un día hace ya unos buenos años, en una de esas casualidades de la vida, me encontré en Saturn la "película" de la serie original y claro, me pudo la nostalgia. Pero justo al lado, estratégicamente colocada, estaba la "miniserie" y oye, pues aproveché y probé suerte. Ciertamente la una me trajo gratos recuerdos de niñez y la otra, pues me gustó. Era como si los responsables de la nueva versión hubieran crecido conmigo y dijeran: vamos a hacer una más adulta, acorde con nuestra edad.
Tras esto me empecé a interesar por la nueva serie. Leí buenas críticas de la misma, escuché igualmente maravillas sobre ella e incluso recuerdo leer un comentario de un amigo de mi hermano llamado Moi que me llamó mucho la atención. Era algo así como que la nueva Galáctica
era como un culebrón en el espacio. Obviamente no tenía excusa para seguirme perdiendo tan grandioso acontecimiento... o eso pensaba yo.
Para mi sorpresa, el primer intento de ver la serie se frustró irremediablemente porque
¡no conseguía pasar el primer capítulo!. No sé por qué, pero se me hacía pesado y aburrido, por lo que desistí al rato. Mi segundo intento fue un tiempo después con idénticos resultados y me fastidiaba, porque algo que tanto gustaba a los que me rodeaban (aparte de tanta gente en el mundo) no podía ser algo que a mí me aburriera, no tratándose de ciencia ficción y una serie que me encantaba de pequeño. Asím el tiempo fue pasando hasta hace... no sé, creo que un par de semanas a lo sumo. Hice mi tercer intento y, por fín, conseguí pasar del primer capítulo para no parar hasta ayer, que acabé totalmente con la serie. Sólo puedo explicarlo de una manera:
los primeros intentos me cogieron en una fase poco receptiva.
Y aquí estoy, uniéndome a ese cúmulo gigante de fans de esta reversión de una serie clásica. No se trata de un mero impulso de seguir a las masas como un borrego, se trata de una realidad palpable y el buen sabor de boca que te deja.
Battlestar Galáctica no es sólo "un culebrón espacial", es con absoluta seguridad una reinvención de géneros y de concebir las series. Casi no hay tema que no toque, algo que me recordó una película llamada
Matrix. Galáctica tiene religión, filosofía, ciencia, humanidad, amor, odio, acción, traición, infiltración, cambios de bando, realismo y madurez.
Las escenas espaciales han sido abordadas de manera científica y realista. Movimientos de naves, objetos y personas en el vacío rezuman objetividad absoluta, exceptuando el que sí haya sonidos de naves, explosiones y disparos, pero acertadamente "apagados" para acercarce lo máximo posible al silencio del espacio. No hablemos ya de movimientos de cámaras y zooms, que aportan mucho a la credibilidad de lo que vemos y no deja aburrirse al espectador. Los efectos, por supuesto, son de gran calidad para una producción televisiva. Algo que cada vez más se está extendiendo, aunque aún son pocas las que pueden presumir de gran presupuesto destinado a este fin. No obstante se pueden hacer cosas muy buenas sin necesidad de sumas exageradas, todo es cuestión de ingenio.
El argumento difiere en poco del original, a excepción de cambios en la procedencia de los
Cylons (en la clásica eran alienígenas y aquí son creaciones humanas) o el sexo de algunos personajes, incluídos el del mítico
Starbuck, convertido en este caso en café capuccinio, digooo, en mujer (algo que creó mucha polémica entre los puristas, siempre quejándose antes de ver los resultados). Todo esto no solo es una clara referencia a los tiempos que corren (vale que no hay igualdad absoluta ni mucho menos, pero se han roto varias barreras antaño impensables); también enriquece muchísmo la interacción entre personajes y las situaciones que se dan entre ellos.
Los personajes no son esquemáticos y planos como antes, no están los héroes y los villanos a secas. Aquí hay auténticos aspectos humanos que resaltan notablemente, los buenos tiene que luchar por serlo y no siempre toman decisiones acertadas. Así mismo, los malos tampoco se limitan a serlo y muchos se plantean su propia existencia o cometido, pecando de los mismos defectos que la humanidad. Y es que otra de las grandes novedades es la evolución de los
Cylons, que han pasado de ser meros soldados de metal para reinventarse con apariencias y sentimientos humanos, abriendo un abanico de posibilidades extenso y variado. Por supuesto siguen existiendo los soldados de metal, aunque son meros instrumentos de guerra más avanzados que los de la anterior serie. También hay naves de combate automatizadas que contienen un sistema orgánico, así que no llevan tripulantes Cylon, sino que ya lo son por sí mismas. Una especie de híbrido tratado de forma similar a una mascota.


Como no quiero extenderme demasiado, hablando de todos y cada uno de los personajes, así como de las tramas, cameos, giros argumentales y otros detalles importantes (ya que me llevaría varios post y muchas horas), pasaré directamente a la impresionante banda sonora, que ha llevado a su autor
Bear McCreary (sí, el se llama Oso) a ser más conocido que la Coca-Cola.
Tanto si os gusta la música de cine (o de series, como es el caso) como si no, indiferente no te quedas ante esta obra. Como la serie, la música crece temporada tras temporada, enriqueciendo los fotogramas que acompaña con intensidad y perfección. Bear le aporta un estilo propio que bebe de numerosas fuentes, pero no por ello pierde entidad. Se distinguen claramente sonidos tribales, marchas militares gaiteras (supongo que el compositor es de descendencia escocesa), sonidos irlandeses, algún toque rockero, alguno electrónico, clásica y muchos más. Predominan instrumentos de cuerda (violines y piano entre otros) y de percusión (tambores sobretodo). Todo ello consigue, como digo, un sonido único a la vez que clásico. La banda sonora es claramente de lo mejorcito que se ha creado para una serie y me atrevería a decir que está a la altura y hasta por encima de muchas de las mejores piezas para el cine. Creo sinceramente que McCreary tiene una gran carrera por delante y le van a llover ofertas por doquier. De momento en cine sólo tiene
Camino Sangriento y
Área de Descanso: No Mires Atrás y en series
Battlestar Galáctica y
Las Crónicas de Sarah Connor (que por cierto había escuchado antes que la de Galáctica y me gusta bastante, se acerca mucho al estilo de la de
Terminator 2 pero con su propia personalidad).
Así que ya sabéis, si sois de los que no la habéis visto aún, ya es hora de que os pongáis las pilas y disfrutéis de la serie más revolucionaria e importante de la ciencia ficción actual... y deprisita, que se nos vienen encima la película
Battlestar Galáctica: The Plan y la serie
Cáprica. Jajajajajaja.
Trailer Primera Temporada:
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TEMAS DE BEAR McCREARY:
Farewell Apollo.
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Kara´s Remembers.
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Adama Falls.
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Prelude To War.
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Main Title.
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Colonial Athem (el Main Title de la antigua reversionado).
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Un clásico de Jimi Hendrix reversionado por McCreary y "BT4".
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Trailer Battlestar Galáctica: The Plan.
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Trailer Battlestar Galáctica: Cáprica.
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