domingo, 15 de junio de 2008

La Niebla

Acabo de verla cómodamente en el sillón de mi casa, porque la cosa está peluda como para ir al cine cada dos por tres y aparte no me llamaba la atención demasiado. Ya se sabe que normalmente los relatos o novelas de Stephen King suelen no cumplir las expectativas en sus traslado a la pequeña y la gran pantalla (a excepción de El Resplandor, Cadena Perpetua y La Milla Verde, por ejemplo). Pero fíjate tú, que el director de las dos últimas es también el de esta y me ha gustado bastante su trabajo.

En un pequeño pueblo de Maine (como todo lo que relata King) una tormenta repentina por la noche deja sin luz y teléfono a todo el mundo. Por la mañana un hombre, su mujer y su hijo descubren que un árbol ha atravesado una de las ventanas y otro ha destrozado el cobertizo junto al lago. Padre e hijo deciden ir al pueblo a por suministros mientras la madre se queda en casa. En el otro extremo del lago una densa niebla está bajando desde la montaña.

Cuando llegan al supermercado local, la gente anda como loca buscando lo mismo que todos, comida, linternas y cualquier aprovisionamiento útil. Fuera el ejército, electricistas, bomberos y policía parecen ir a socorrer o ayudar en los supuestos desperfectos. Más adelante un hombre aparecerá corriendo y entrará en el supermercado sangrando y gritando que hay algo en la niebla. A partir de entonces las calles quedan cubiertas por esta y a pesar de las advertencias, uno de los clientes decide irse hacia su coche. Lo único que oirán los de dentro serán sus gritos de terror, no atreviéndose a salir de momento.

Ante esto, los personajes de dentro irán desarrollando sus propias conclusiones. Una mujer saldrá en busca de sus hijos sin que previamente nadie la acompañe para ayudarla, habrá excécpticos que no creen que haya nada, temerosos que sí y una fanática cristiana que hará más daño que lo que hay fuera. Todo ello desembocará en un final cruel y tremendamente irónico, que deja con una sensación desoladora y la boca abierta. Algo que se consigue no sólo con la escena. También el tema del score "The Host Of Seraphim" de Mark Isham ayuda notablemente a crear la atmósfera de desolación, crueldad e ironía.

No se trata de una historia puramente de terror, pero sinceramente posee la angustia justa para disfrutarla y tiene mucha más calidad que las bazofias esas a las que llaman terror hoy día. La recomiendo como simple espectador y espero que guste a quien la vea.

2 comentarios:

Jackal dijo...

Ya me había comentado Damián, que ésta película de terror sí que valía la pena. Tendré que hacer lo propio y verla de una vez :P

Daniel dijo...

Sólo espero que esté mejor que "La Niebla" de Stephen King... porque hace tiempo sacaron otra que se llamaba la niebla también de él, ¿no? Con Tom Welling, el prota de Smallville...

Un saludo!