lunes, 20 de octubre de 2008

Libro: PROYECTO A.E. CAPÍTULO 28

CAPÍTULO 28. CAPTURADOS.

- Señor, nos llega señal de los DAEV ubicados en el almacén.

López observó la imagen holográfica reflejada en el “parabrisas” del avión. Con gran definición, los dispositivos espía les mostraba a Ross, Sara, Parker y Max entrando en el recinto.

- Bien, tal como esperábamos, han ido a por el aparato espacio-temporal. Anulen la orden de mantenerse en vigilancia. Activen los parámetros bélicos de nuestros juguetitos -ordenó a los pilotos-. Veamos cómo acaban con esos cabrones.

- Está hecho señor – informó León tras teclear en el ordenador central-

López disfrutó del espectáculo con satisfacción. El primer ataque de los DAEV había acabado con Parker y la unidad espacio-temporal. Pronto vería caer a los demás – pensó-. Por desgracia no pudo llegar a verlo, las alarmas del TET comenzaron a sonar y las luces de aviso se encendieron. La holo-imagen fue sustituida por un aviso de proximidad:

ALERTA DE VIOLACIÓN DEL PERÍMETRO ESTABLECIDO.
DETECCIÓN DE 3 INTRUSOS ACERCÁNDOSE POR EL NORTE.
ESTADO DE EMERGENCIA ACTIVADO…

- León, Pablo, dadme imagen en pantalla – ordenó López-

Casi de inmediato la “pantalla” se dividió en 4 recuadros, en los que la imagen iba de izquierda a derecha y de arriba abajo en busca de los intrusos. Por fin, en uno de ellos apareció y la cámara fijó objetivo. 2 hombres y una mujer se acercaban efectivamente por la zona norte y se dirigían hacia los restos del TET 4, a escasos 8 metros de donde se encontraban ellos. En ese momento Ortiz, que había llegado a la cabina con las chicas, habló:

- Señor, ¿quiere que salgamos a apresarlos?

- Aún no. Veamos que han venido a hacer aquí antes de dar ningún paso.

Los presentes observaron, ya a pantalla completa, los movimientos de Aarón, Violeta y Richard. Éste último iba en cabeza, empuñando una de las armas. Violeta se encontraba en el centro y cerrando la formación, con otro arma, Aarón. Se dirigieron a los restos de su antiguo avión, mirando hacia todas direcciones con aire nervioso.

- Parece que busquen algo. ¿Se dejarían alguna cosa que pasásemos por alto? – preguntó Vanesa-

- No nos dejamos nada sin revisar. Aparentemente todo lo que servía para algo se lo llevaron ellos, no quedaba nada más intacto – añadió Ortiz-

- No parecen buscar nada entre los restos –acertó a decir Yurena- Más bien es como si quisieran esconderse ahí esperando que aparezca alguien. No tiene sentido.

- Ellos piensan que estamos detenidos. Puede que lo que busquen sea nuestro avión. Dedujeron que habríamos aterrizado cerca de los restos. En cualquier caso no saben que entre las nuevas incorporaciones hemos instalado un camuflaje de invisibilidad al espectro de la luz. Ninguno conocía el desarrollo de esta tecnología.

- Bueno señor, ¿qué hacemos entonces? – preguntó Yurena-

- Esperaremos a que se relajen y se distraigan. Tendrán que mirar también hacia el otro lado de los pedazos de su avión para cubrir cualquier zona. Cuando lo hagan yo, Ortiz y Vanesa saldremos a su encuentro. Nos esconderemos entre los restos justo donde están ellos ahora. Cuando vuelvan hacia este punto Pablo desactivará el camuflaje y, aprovechando la sorpresa, los atraparemos por detrás. ¿Entendido?

- Sí, señor – contestaron al unísono-

Durante más de media hora los intrusos anduvieron de aquí para allá del mismo lado que el TET 5. En ese instante, rodeando el fuselaje del destrozado TET 4 desaparecieron de la vista. Era el momento. León oprimió el botón de la compuerta de salida y López junto a los otros dos corrieron a tomar posiciones. La compuerta se cerró, desapareciendo gradualmente en la nada. La frecuencia de radio instalada en sus oídos crepitó. Pablo les avisaba del regreso de los intrusos por el lado contrario del que desaparecieron. Quedaron en silencio y muy quietos. Ya se oían los pasos en la tierra. Por fin aparecieron en la visual. Estaban de espaldas a ellos. Perfecto – pensó López-. La radio crepitó nuevamente:

- Señor, desactivando sistema de camuflaje en 3, 2, 1… ¡Ahora!

El TET 5 emergió de la nada como un fantasma de metal. Richard y Aarón se pusieron en guardia apuntando hacia el recién descubierto aparato. A sus espaldas, una voz muy familiar les puso los pelos de punta:

- ¡Bienvenidos estúpidos! Gracias por ponérnoslo tan fácil viniendo hasta nosotros. Por favor, os sugiero que tiréis las armas hacia delante y luego pongáis las manos a la espalda. ¡Ah, y no os giréis! – concluyó López-

- Maldito cabrón – soltó Aarón- ¿Cómo es posible que hayas escapado de la cárcel?

En respuesta, un golpe en la cabeza le hizo caer al suelo.

- No te hemos dicho que hables imbécil –le dijo Vanesa-

- Tumbaos en el suelo de espaldas y continuad con las manos detrás.

Obedecieron. Al momento Ortiz y Vanesa le pusieron las esposas magnéticas en las muñecas y los hicieron incorporarse. Apuntándoles con las armas, los obligaron a subir a bordo del vehículo. Una vez dentro los sentaron en la zona del pasaje. Los otros ya se encontraban allí.

- Bien, bien, mis queridos “amigos” – López recalcó la última palabra con ironía-, parece que por fin os tenemos donde queríamos. Esta vez no vendrá nadie a salvaros. Ni polis, ni amigos. Nadie.

- Espera y verás. Max y los demás sabrán que algo va mal. Vendrán a por ti y te aseguro que de un modo u otro morirás – expresó con rabia Aarón-

Los captores rieron. López volvió a tomar la palabra:

- Pobre infeliz. Tanto Max como tu putita Sara, así como Ross y Parker ya deben estar muertos. Les dejamos una sorpresita en la nave industrial. Ya no hay aparato espacio-temporal ni amigos que valgan.

- Mientes maldito cerdo. – dijo con desprecio Richard-

- No miento Richard. ¿Por qué habría de hacerlo? Pablo, ve a la cabina y trasmite la grabación de los DAEV a la holo-pantalla de esta sala por favor. Mientras tanto, seguiremos charlando con nuestros invitados de honor. ¿Sabéis? – continuó- en el fondo os admiro. En serio, no me miréis así. Habéis conseguido evitar que os matáramos en varias ocasiones. La mayoría por pura suerte claro está, pero no os quitaré vuestra parte del mérito. Al principio no era nada personal, al único que le tenía manía era a Max, nada más. Pero todos os habéis ganado a pulso que lo convirtiese en una venganza muy… ¿cómo expresarlo?... ¿íntima quizás? Sí – dijo respondiéndose solo- digámoslo así. En el fondo no tenéis idea de cómo Fleitas ha jugando con vosotros. No erais más que peones en un plan que abarca mucho más que cualquier sueño imaginable. Un sueño por el que vale la pena matar…

Pablo regresó de la cabina y encendió la holo-pantalla. Las imágenes de la muerte de Parker aparecieron nítidas y crueles.

- No puede ser, no puedes haberlos matado – dijo Aarón mientras las lágrimas resbalaban por sus mejillas- No es verdad, ella está viva, ¡tiene que estarlo!

- Oh, ¡qué enternecedor! –exclamó López con sorna- haciendo aparecer la sonrisa en sus compañeros. Mucho me temo que sí puede ser. En el juego de la vida hay ganadores y perdedores Aarón. Vosotros habéis perdido. Mala suerte. Quizás en la otra vida tengáis más suerte. Míralo por este lado chico, dentro de poco te reunirás con tu amor y tus amigos. No todo será tan malo después de todo.

Una sonrisa cruel iluminó su rostro mientras levantaba una pistola y apuntaba hacia Aarón y justo cuando el gatillo comenzaba a ceder a la presión de su dedo, las alarmas del avión estallaron.

- ¿Qué demonios ocurre ahora? – gritó-

- Señor, ¡nos han descubierto! – dijo León señalando la holo-pantalla-

- ¿¡Pero qué coño!?...

Las imágenes mostraban 3 vehículos que sobrevolaban el TET. Se mantenían en el aire mediante aspas.

- Helicópteros – dijo Ortiz- Dios mío, es el ejército de los EEUU. ¿Qué ha pasado con el camuflaje?

Todos miraron a Pablo. Mientras Richard le hacía señas con los ojos a Aarón.

- Y bien, ¿qué coño ha pasado con el camuflaje Pablo? –preguntó con ira López-

- Señor, yo… con el jaleo, yo….creo que no me di cuenta de volver a activarlo. No sé, como ya los habíamos atrapado supongo que…

- Bueno, bueno – lo interrumpió López tranquilizador- Podría pasarle a cualquiera. No te preocupes. Ah, por cierto – y levantando el arma le pegó un tiro en la cabeza- ¡estás despedido! León, pon este trasto en marcha. Si tenemos que derribar esos helicópteros lo haremos.

- Sí señor – contesto cabizbajo-. Acto seguido se dirigió a la cabina mirando el cuerpo de su compañero al pasar.

- Muy bien, sentémonos y abrochémonos los cinturones. Intuyo que el vuelo va a ser movidito. Por cierto – y se giró hacia Aarón- siento deciros que no podremos abrocharos a vosotros, así que si en alguna maniobra salís despedidos y morís, mejor que mejor.

El sistema de audio interno crepitó:

- Tenemos uno justo encima y dos aterrizando a los lados. No podremos despegar verticalmente, así que voy darle potencia en horizontal y me elevaré cuando haya cielo despejado. ¡Agarraos!

Los tres prisioneros se miraron. Richard les indicó algo con la mirada. Todos notaron como eran pegados al respaldo en cuanto el vehículo salió disparado hacia delante.

Proyecto A.E. copyright © Airam Noda Gómez