martes, 28 de octubre de 2008

Libro: PROYECTO A.E. CAPÍTULO 34

CAPÍTULO 34. LÓPEZ.

León intentaba deshacer el nudo con el que lo habían atado al asiento, pero no resultaba nada fácil. Acababa de despertar y le dolía el golpe que le habían asestado para dejarlo inconsciente. Miró alrededor en busca de cualquier cosa que los ayudara pero, ¿qué iba a encontrar si estaba atado? Se fijó en que López lo observaba curioso.

- ¿Qué, piensa quedarse ahí mirándome o va a intentar algo para soltarse?

López sonrió. No era una sonrisa agradable, más bien todo lo contrario. A León no le gustaba nada, le daba escalofríos. Estaba claro que había perdido el juicio, pero no la inteligencia. López pareció leerle el pensamiento:

- No estoy loco. Simplemente veo las cosas de un modo distinto. Ya no me rijo por las barreras establecida por los hombres. Soy libre.

- Vaya, pues me alegro por usted. Pero si no salimos de aquí su “libertad” quedará mermada por esa barrera que los hombres llaman cárcel…o en su caso quizás un psiquiátrico.

- No debes preocuparte por eso – dijo levantándose mientras sus ataduras se deslizaban hacia el suelo- yo ya me he soltado. Y blandiendo una navaja se fue acercando. León comenzó a sudar y el miedo se reflejó en sus ojos.

- Tranquilo, no voy a matarte – y acto seguido cortó las ataduras- te necesito para entrar en el búnker de Fleitas. Tengo que coger un vuelo.

- ¿Un vuelo a dónde?

- Ya lo verás. Ahora démonos prisa. La hora estimada de salida es a las 10 de esta noche y son las 8.

- ¿Cómo sé que puedo fiarme de ti? Mataste a mi compañero sin inmutarte por un error.

- No soy estúpido. Necesito apoyo por si nos topamos con ellos. Yo sólo no podría con todos. Vamos, podrían estar desbaratando los planes de Fleitas mientras hablamos. Eso sólo puedo hacerlo yo.

Ambos se pusieron en marcha, armados tan sólo con la diminuta navaja de López. Entonces León cayó en la cuenta y preguntó:

- ¿De dónde la sacaste? – señaló el objeto- ¿No te registraron de arriba abajo antes de atarte como a mí?

- Sí lo hicieron, pero me da que no eran tan buenos registrando. Se olvidaron de un pequeño detalle que ignoran por completo.

- ¿Qué detalle?

- Todo a su tiempo. Ahora sigue corriendo.

Proyecto A.E. copyright © Airam Noda Gómez