miércoles, 26 de noviembre de 2008

Encuentros En La Línea 1 (I)

Es curioso como la estupidez humana no tiene límites. Todo el que trabaje contestando llamadas así como el que trabaje de cara al público lo sabrá. Yo concretamente soy emisorista, pero también he de contestar y/o pasar llamadas por teléfono. Las mañanas son un barullo de actividad como es evidente y todas las llamadas suelen resultar normales. Sin embargo por las tardes sobretodo y por las noches en menor medida, se dan cita los "Encuentros en la línea 1". No voy a decir dónde trabajo para evitar problemas legales o de otro tipo, pero sí diré que es en un sitio donde mucha gente llama con la intención de pedir permisos para visitar un lugar de mi isla en el que es necesario. A continuación daré ejemplos de los últimos días y más atrás que recuerde y en posteriores incursiones todas aquellas perlas que sueltan por sus boquitas los interlocutores:

PRIMER CASO:

Persona 1: Sí, somos un grupo de la Península y queríamos saber el tema de los permisos.

Yo: Sí señora, debe usted llamar de 9 de la mañana a 2 de la tarde hora local.

Persona 1: Ah, bueno, pero me gustaría saber si para tal fecha habrá plazas.

Yo: Yo no lo sé ya que no me encargo de ese cometido. Si llama mañana en el horario indicado le informarán con seguridad.

Persona 1: ¿Pero no podría usted decirme más o menos si habrá plazas?.

Yo: No señora, yo no puedo decirle nada puesto que no es mi trabajo y no tengo esa información.

Persona 1: Pues vaya una oficina esa, no quiero ni imaginármela.

Divagaciones personales: ¿Viviremos aquí en Canarias en un mundo paralelo donde los funcionarios trabajan las 24 horas del día?. ¿Hablamos una lengüa imposible de descifrar donde decir "Tiene que llamar por la mañana de 9 a 2" significa "Pregúnteme a mí reiteradas veces lo mismo para no poder ayudarla"? Estoy por llamar a Iker Jiménez y que lo investigue seriamente.

SEGUNDO CASO:

Persona 2: Hola, yo quería información sobre el tiempo que hará el próximo sábado y si estarán cerrados los accesos.

Yo: Señor, eso es imposible saberlo hasta el mismo día. En caso de que se cierren los accesos se nos comunicará en el momento que se haga.

Persona 2: Es que quería ir el sábado, pero si va a hacer mal tiempo o va a estar cerrado quiero ahorrarme el viaje. ¿No me puede indicar algo aproximado?.

Divagaciones personales: Y yo quiero ser rico, no te jode. ¿Han inventado una máquina que predice el tiempo al milímetro y yo no me he enterado?. ¿Tengo acaso una bola de cristal que me dice qué tiempo hará el sábado?. ¿Estudié metereología y soy el último en enterarme?. Tengo el DeLorean fuera señor, ahora mismo bajo a buscarlo, salto en el tiempo hasta el sábado, vuelvo y le digo lo que hay. No cuelgue.

TERCER CASO:

Persona 3: Buenas tardes, querría informarme sobre los permisos.

Yo: Buenas tardes. El horario para solicitar la información es de 9 a 2. Tendría que llamar mañana por la mañana.

Persona 3: Ah, pues a mí me dijeron que era hasta las 5 de la tarde.

Yo: (Miro el reloj de pared). Pues señor, aún en el caso de que le dijeran eso igualmente no se le podría informar, dado que son las 6 y media de la tarde.

Persona 3: Bueno, bueno. Entonces llamo mañana, ¿no?.

Divagaciones personales: ¡¡¿Se piensa usted que uno es gilipollas?!!. En este caso queda patente que hay gente que le da igual quedar como mentirosa o no son conscientes del grado sumo de estupidez que poseen. Una de dos.

CUARTO CASO:

Persona 4: (A las 10 de la noche de un Sábado) Sí, hola, llamaba para informarme sobre los permisos y lo que tengo que llevar.

Yo: (Sin poder creérmelo) Señor, tiene usted que llamar de Lunes a Viernes entre las 9 de la mañana y las 2 de la tarde.

Persona 4: Claro, claro. Pues ya llamo el Lunes.

Divagaciones Personales: Llamar un Sábado a las 10 de la noche para preguntar por unos permisos es de atontado o tacapelotas máximo. Coño, que ni los supermercados trabajan más allá de esa hora, no te digo ya una oficina en Sábado. Muy fuerte.

En fin, hasta aquí llego, ya que los demás casos son muy similares. En cuanto me encuetre con nuevas maneras de quedarse en ridículo o tocar las narices, las expondré para deleite del personal. Un saludo.

6 comentarios:

Daniel dijo...

ejjejejje, los hay muy buenos. Yo también trabajé de teleoperador al poco de llegar a Madrid (hace ya 9 añitos, ahí es nada) y tendría para hacer un post diario durante los próximos 2 meses con anécdotas... No sabes bien la de "raritos" que llaman al 1004 de Timofónica.

Un saludo!!

Maria Muffin dijo...

jajaja, te entiendo, jajaja, hay veces en que la gente parace más tonta de lo que humanamente es posible imaginar, trabajo con ello todos los días explicando leyes, bases de convocatorias, ordenes ministeriales, jajajaj...

Ese tema te dará para mucho, yo diría que para un segundo libro.

Mil besos.

TPHyo* dijo...

me gusta tu blog, nosotros tambien tenemos uno, hemos empezado hace poco, y nada te dejo la dirección por si nos quieres hacer una visitilla. Gracias ^^


Http://tambienpuedohablaryo.blogspot.com

forgiven princess dijo...

Pobrecillo...

Por lo menos a ti te pagan por contestar, no como a los humanos de a pie (comme moi) a los que los teleoperadores llaman a horas indebidas para tocar las pelotas...


Un besico!

Jackal dijo...

De todo hay en la Viña del Señor.

PD: Si llamas a Iker Jiménez, igual le interesa algún caso; total para lo que suele exponer de interés en su programa... xDD

Ay0 dijo...

Yo creo que el principal problema es la información que tiene la gente sobre la oficina (o mejor dicho para que está). Luego ya hay otros aspectos y preguntas que son insalvables yo creo ejejejjeej.