lunes, 16 de febrero de 2009

EL HOMBRE TERMINAL de Michael Crichton.



Una de las primeras obras del recientemente fallecido autor que, como fue habitual en él, pone en tela de juicio el jugar con la naturaleza. En esta ocasión el intento de curar a un enfermo mental con arranques agresivos tras los que no recuerda nada, por medio de unos implanes eléctricos conectados a un ordenador, desembocarán en un peligroso paranoide que se cree dominado por la máquina a la que está conectado.

En apariencia y tal como lo he puesto, parece un relato fascinante, pero independientemente de dicha premisa, es una historia sencilla aunque entretenida. Pero no es ni la mitad de emocionante de lo que aparentaba en principio. Una lectura fácil para entretenerse un rato.

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