martes, 12 de abril de 2011

La importancia de expresarse bien o, la versión para tontos, si me hablas clarito mejor.

Desde que íbamos a tener a la niña mi novia y yo recibimos muchas muestras de generosidad de allegados, familiares y no tan allegados. Unos nos regalaron cosas y otros nos las prestaron. Esas personas manifestaron sus intenciones claramente, diferenciando si era regalado o si era prestado y querían que les fuera devuelto cuando ya no nos fuese de utilidad. Todos menos una conocida, amiga de una amiga, que generosamente nos "dió" también cosas que habían sido de sus niñas. Peleles y ropa de la cual nos dijo al ir a recogerlas que: "la que estuviera muy sucia la quitásemos o tirásemos", una cuna (que barnicé precisamente porque nos la había regalado), etc. De hecho cada vez que fuimos a buscar algo, después de preguntarnos siempre que cuándo íbamos a buscarlas (insistía bastante, como si le estorbaran), manifestaba su alegría de tener, por fin, espacio para otras cosas y quitarse los "trastos" de encima. No sé, pero todos los indicios indicaban que ya no quería nada de lo que nos estaba dando.

Pues bien, llega el día de hoy y le pone a mi novia, en comentarios de Facebook, que cuando las cosas no le hicieran falta se las fuera devolviendo. Mi novia se queda a cuadros, yo otro tanto de lo mismo, y se le contesta que nos la había regalado. Ella dice que no, que dar = prestar (que es como decir querer = casarse). De hecho, nuestra amiga en común dice que ella sabía que nos lo prestaba porque la otra se lo dijo. Es decir, que nos da a entender una cosa que no es y le dice otra distinta a los demás.

Digamos que nuestra amiga en común tiene razón, que sea un malentendido y, que según palabras suyas: "qué más da que sea regalado o prestado si lo que importa es la intención". Hasta ahí correcto, nosotros no somos unos desagradecidos. Pero no quita para que nos quedemos de brazos cruzados mientras nos dejan por mentirosos. Ese es el tema. A mí me suena más a que ahora tiene a alguien cercano que va a tener descendencia y quiere las cosas para dejárselas, por ejemplo. Lo cual me parece muy bien, como si las quiere para guardarlas de recuerdo de cuando sus hijas eran bebés o quemarlas en la hoguera de San Juan. Es cosa suya. Pero saber expresarse bien desde un principio, como así lo hizo con nuestra amiga común, no cuesta absolutamnete nada y evita los "malentendidos". Y encima es tan soberbia que insinúa que nosotros no la entendimos bien y no que no nos dijo las cosas claras. Lo mejor, como pone en su muro "me borraron del facebook por ser buena". No, tonta del culo, te borro del facebook por llamarme mentiroso a mí, a mi novia y no haber sido, cuanto menos, una mujer hecha y derecha y admitir tu error.

Huelga decir que las cosas le serán devueltas, no cuando no nos hagan falta, sino en días venideros. Por falta de gente desinterasada y amigos que nos han dejado y aún nos dejan cosas para la enana, no será.

P.D.: Qué harto estoy de la gente que alardea de sus actos "desinteresados", como queriendo ser más de lo que son.

3 comentarios:

Kin G. Haro dijo...

Aunque es un tema muy personal conozco a gente asi... que te dicen que te dan algo y cuando les hace falta te dicen que era prestado... vamos la historia de siempre...

Un saludo y suerte con tu niña.

Trepamuros dijo...

Sí, sí. No es la primera con la que topamos ni, supongo, la última. Pero sigue jodiendo como la primera vez. Y luego se hacen las víctimas, pretenden hacerte sentir culpable, les gusta mucho alardear o soltar el típico: "si no fuera por mí"... vamos, están todos cortados por el mismo patrón. Con nosotros van apañados a estas alturas de la vida.

Tarquin Winot dijo...

Ya tuve algún problema parecido con la primera niña, de modo que, con esta segunda, anuncio a cada uno que se ofrece a transmitirnos la posesión de algo que, tras su uso, el destino es el fuego y que no admitimos devoluciones. Mano de santo, amigo mío.

Por cierto, hoy he puesto en marcha un concurso en el ladrillo, por si te apetece dar una vuelta.