lunes, 24 de octubre de 2011

80´s: El Señor de las Bestias.

Otra película que hacía la tira de años que no veía. Un derivado directo del éxito de Conan el Bárbaro, entre muchos.

Un sacerdote exige al hijo nonato del Rey para ofrecerlo en sacrificio a su dios, pues una profecía indica que ese futuro rey será el que causará su muerte. El Rey destierra al sacerdote, pero una de sus brujas extraerá el cuerpo del feto mediante sus malas artes y lo introducirá en una mula, para luego sacrificarlo. Un habitante de un pueblo cercano impedirá el asesinato y adoptará al pequeño, enseñándole a pelear y ayudándolo con sus extraños poderes para comunicarse con los animales. Una vez adulto una raza de bárbaros destruirá su poblado y a todos sus habitantes, por lo cual emprenderá su búsqueda de venganza.

La verdad que este producto con aires de serie B sigue siendo bastante entretenido. Posee un planteamiento bastante similar al de Conan, con secta, criaturas malignas, amigos del héroe, chica guerrera, mujeres hermosas, búsqueda de venganza, objetos mágicos... pero también un par de detalles que le dan identidad propia, como la habilidad para comunicarse con los animales del protagonista o un grupo de aliados poco común.

Eso sí, la ausencia de sangre en las espadas, los golpes que se ven claramente que no se dan, las espadas "clavadas" por un lado "atravesando" los cuerpos y otros tantos defectos perdonables, muy comunes en este tipo de productos, están presentes. Lo del tigre pintado de negro en general está bien hecho, pero sí que hay tomas en las que se nota la verdadera naturaleza rayada del animal. Sigo sin entender por qué es negro, les hubiera sido más sencillo ponerle de amigo una pantera. Pero bueno.

La música es también muy de serie B, pero cumple con el cometido asignado, un tema heróico para el protagonista y otros típicos para el resto de situaciones y personajes. Nada especial y a veces mal montada en el metraje; algo que también se extiende en ocasiones al sonido general, aunque en este sentido puede que sea más fallo la pista de doblaje más que del original.

En definitiva, una historia de espada y brujería que mantiene su nivel de diversión a pesar de los años. Sin pretensiones, puro placer culpable.

P.D.: Qué cuerpos tienen esas brujas sacerdotisas, para quitar el hipo con esos sensuales bailes alrededor de la olla. Y los caretos también, también te quitan el hipo, pero del susto. XD

2 comentarios:

Kin G. Haro dijo...

Lo del tigre negro quizas sea para acercarse un poco a la imagen de BattleCats en He-Man (que era verde... pero vete tu a saber).

Yo la recuerdo con cariño y aun cuando la reponenme engancho a verla..

Tarquin Winot dijo...

La tengo mucho cariño a pesar de no haberla vuelto a ver desde el estreno (jodó que viejo soy ya).

Además, el protagonista fue uno de mis ídolos de juventud dando vida al inmortal Donovan de "V"....... casi na'. (