sábado, 18 de julio de 2009

Últimas Lecturas: ALICIA de LEWIS CARROL y MOMO de MICHAEL ENDE.

ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS Y ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO de LEWIS CARROL.

Aunque son dos historias bien diferenciadas, bien es cierto que se pueden leer como una sola. Y de hecho es lo que parecen haber hecho los estudios Disney cuando rodaron la película animada, tomar de cada libro lo que les interesó y crear su film.

En ambas historias Alicia desborda su imaginación hasta límites absurdos y alocados. En la primera ocasión ya todos conocemos al conejo blanco y su madriguera, que la llevará a conocer personajes variopintos y extraños que, en su locura, plantean cosas muy lógicas. En la segunda ocasión Alicia atraviesa el espejo de su casa entrando en un mundo donde se celebra una gran partida de ajedrez y donde ella será un peón con la misión de convertirse en Reina, llevándola a conocer nuevos personajes alocados y ver a algún viejo conocido.

Ambos libros son muy interesantes, con muchos niveles de lectura y donde juegan con la lógica a través de la locura más absoluta, dentro de un mundo donde se da a entender que las reglas del mundo "real" son en sí absurdas en su cordura. ¿Os estoy volviendo locos?. Lo siento, pero tendréis que leerlos para entender mi locura. Jejejeje. Feliz no cumpleaños por cierto.

MOMO de MICHAEL ENDE.

Otra obra del creador de La Historia Interminable, donde muestra un mundo que es metáfora clara de la sociedad actual. Momo es una niña divertida, que sabe escuchar a sus semejantes y estos se sienten bien sólo por ello. Los niños juegan sus mejores juegos porque su imaginación a su lado se desborda. Sin embargo, un día comienza a aparecer una amenaza en forma de hombres grises. Con su traje y corbata, su bombín, su maletín en mano y su puro en la boca, estos seres engatusan a las personas haciéndoles creer que pierden demasiado tiempo y deben empezar a ahorrarlo. Sus motivaciones no son otras que robar ese tiempo, pues viven de él. Así, todos los amigos de Momo comienzan a no tener tiempo para ella, ocupados siempre en trabajar y aprender, sin capacidad ya de divertirse o ser felices.

Ende hace una clara metáfora de la sociedad de su tiempo y, desgraciadamente, del actual también. Una obra atemporal que también manda un mensaje claro sobre los peligros de perdernos a nosotros mismos, consumidos por el trabajo, las prisas, la falta de imaginación y la infelicidad.

Yo recuerdo de ver la película de pequeño y aunque no etendía ni la mitad, tenía algo que me enganchaba y me hacía que me gustase. Tras leer el libro he vuelto a verla (gracias mulilla) y he podido, por fín, descubrir qué la hacía tan especial.

En fin, unos clásicos que no pueden estar sin leerse al menos una sóla vez.