viernes, 19 de noviembre de 2010

No lo entiendo.

Hoy, en las noticias, se ha destacado una nueva muerte de una mujer a manos de su pareja. Por desgracia parece que cada pocos días tenga que haber una nueva. Es desconcertante y no es algo nuevo. Sin embargo hoy ha sido diferente, porque han matado a la hermana de una amiga.

Es realmente extraño vivir algo tan de cerca. No tan cerca como para sufrir lo que sufren los más allegados, pero sí lo suficiente como para haber conocido a la víctima, a su asesino (me niego a decir presunto) y a sus dos hijos. Haber compartido algunos eventos con ellos, tratado con ellos, hablado con ellos, jugado con los niños... no lo entiendo.

No entiendo qué puede pasársele a una persona por la cabeza para apuñalar a la madre de sus hijos, para dejar a sus hijos desamparados y marcados para siempre y privar a toda la familia de un ser querido.

No puedo, ni se me ocurre, pretender entender el dolor que deben de sentir ahora nuestros amigos y su familia. Me siento impotente, frustrado y más triste de lo que he estado nunca. Sólo podemos darles apoyo y consuelo, pero, ¿qué consuelo le puedes dar a alguien en estas circunstancias?. Todo lo que se pueda decir suena a cliché, a frase hecha, a palabras que se lleva el viento.

Sencillamente, no lo entiendo.

3 comentarios:

Tarquin Winot dijo...

Ni tú ni nadie sensato, por supuesto. Siento mucho lo de tu amiga.

Daniel dijo...

Hostia, me has dejado helado niño, no sé qué decirte.

Espero que estéis bien. Besos para los dos.

Trepamuros dijo...

Gracias chicos.

La verdad es que por mucho que nos afecte a nosotros no es nada en comparación a lo que están pasando nuestros amigos y su familia. Ahora les queda un camino largo por delante, hacerse cargo de los críos con el trauma encima, si les conceden la custodia (y ellos ya tienen dos) y todo lo que eso conlleva. Lidiar con la pérdida, con la familia del asesino (que no tienen culpa, pero ponerse defender al hijo tampoco es para darles un premio) y encontrarse con la basura que han escrito y emitido en los medios. La impunidad con la que se inventan cosas y dan notoriedad a gente que nada tiene que ver con la familia afectada (personajes que quieren sus 15 minutos de gloria), sin contrastar la información, es enfermante. En fin.