viernes, 19 de agosto de 2011

Super 8.

Voy a ser breve, optando por saltarme polémicas sobre si es sosa, predecible y demás quejas de algunos que ya la han visto.

Personalmente me ha gustado mucho. Abrahams nos deja un digno intento de emular clásicos como E.T. o Los Goonies. Cierto es que no posee toda la brillantez de aquellas, pero ha conseguido algo bastante acertado. Donde unos ven un film simplón y soso, yo veo algo sencillo y efectivo. Nada de 15 mil efectos digitales cada dos segundos, ni explosiones cada tres, ni acción desenfrenada sin sentido rellenada por diálogos con menos sentido aún.

Super 8 ofrece una historia con sabor ochentero, (aunque se deja notar la influencia de los tiempos que corren), donde un grupo de amigos vive una aventura que no esperaban, haciéndonos reír y emocionarnos con sus ocurrencias y situaciones. Sí, este tipo de cine ha muerto y muy posiblemente este intento no cale adecuadamente en las nuevas generaciones. Probablemente tampoco lo haga en la que creció con ellas, poco propensos quizás a dejarse llevar por algo tan "simple" en tiempos tan complicados. Yo, sin embargo, agradezco este soplo de aire nostálgico que me ha hecho disfrutar durante casi 2 horas, recuperando al niño que llevo dentro. Eso, en la situación actual de este mundo de locos, ya es mucho decir.

P.D.: Especial mención al score compuesto por Giacchino, que denota cierto toque a las composiciones de Williams, pero sin perder el suyo propio. Y también mención al elenco de actores juveniles, que consiguen caer muy bien y sus actuaciones no son sobreactuadas ni repelentes, como, por poner un ejemplo actual, las del hijo de Will Smith.

2 comentarios:

Carlos Gallego dijo...

ganas de verla al máximo. Ayer le dimos una oportunidad a Conan y XD cuanto me arrepiento. Un saludo

Trepamuros dijo...

Hombre, pues espero que no te desilusione, que a veces poner tan bien una peli crea muchas expectativas. Jejeje. Un saludo.